El Día Q que expondrá nuestros datos: ¿cuándo será?
Por suerte, el pronóstico sobre la llegada de la computación cuántica no fue tan catastrófico como algunos pensaban. Sin embargo, un suceso en 1994 encendió la alarma y llevó a muchos a investigar cómo proteger nuestros datos ante la inminente llegada del llamado Día Q. Peter Shor, un científico brillante, demostró que una computadora cuántica podía desentrañar el algoritmo de cifrado ECC y factorizar números enormes como los utilizados en el sistema RSA.
La clave de todo esto está en la computación cuántica, que opera con qubits en lugar de bits. Para resumirlo, los qubits pueden estar en 0 y 1 simultáneamente, lo que recuerda a la famosa metáfora del gato de Schrödinger. Esta capacidad de superposición permite que, al añadir más qubits, la potencia de cálculo se multiplique de forma exponencial. Así, una computadora cuántica puede resolver tareas que a una máquina clásica le llevaría años, como evidencia el trabajo de Shor, quien mostró que estos dispositivos pueden desafiar los sistemas criptográficos actuales.
Predicciones y fechas clave para el Día Q
Las predicciones sobre el Día Q suelen variar y, a menudo, pueden ser erróneas. No obstante, hay indicios que sugieren que este día podría llegar mucho más pronto de lo que pensamos. Por ejemplo, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) recomendó en un informe que se eliminen los algoritmos criptográficos RSA-2048 y ECC-256 antes de 2030. Esta sugerencia también busca que las empresas adopten algoritmos más robustos, preparándose así para la era poscuántica.
Recientemente, Michele Mosca, CEO de la firma de ciberseguridad evolutionQ, compartió que el último Quantum Threat Timeline Report indica que una computadora cuántica capaz de vulnerar cifrados sería “bastante posible” para 2036 y “probable” para 2041. Por otro lado, Google tiene una visión un poco más optimista. La compañía estima que para quebrar el cifrado RSA-2048 se necesitaría una computadora cuántica con un millón de qubits. Actualmente, sus dispositivos cuentan con cientos o miles de qubits, pero han logrado multiplicar la velocidad de sus chips en tan solo seis años.
Estrategias y soluciones frente al peligro cuántico
Por otro lado, no es descabellado pensar que algunos ciberdelincuentes ya estén actuando bajo la premisa del Día Q, llevando a cabo ataques bajo la consigna de “almacenar ahora, descifrar después”. Esto implica recopilar datos cifrados y guardarlos para su uso en el futuro, cuando las computadoras cuánticas puedan romper esos códigos.
Claro está, no estamos en un escenario tan trágico sin una respuesta. Desde hace años, en todo el mundo se trabaja en buscar soluciones, y hoy la criptografía poscuántica (PQC) se perfila como la más sensata. Esta metodología utiliza algoritmos que son matemáticamente clásicos, pero mucho más resistentes. Se basa en problemas matemáticos tan complejos que las computadoras actuales no pueden resolver fácilmente.
En el futuro, incluso la computación cuántica podría protegerse a sí misma. La Distribución de Claves Cuánticas (QKD) podría detectar intentos de interceptación de inmediato gracias a sus principios físicos únicos. Así, las computadoras cuánticas podrían ser tanto parte del problema como de la solución cuando finalmente llegue el Día Q.